jueves, 25 de junio de 2015

Caravana por los 43 de Ayotzinapa


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Al cumplirse este martes ocho meses de ladesaparición de los normalistas de Ayotzinapa, los familiares de los estudiantes iniciaron la Caravana Sudamericana 43, un recorrido por Argentina, Brasil y Uruguay con el objetivo de difundir los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero, la noche del 26 de septiembre del año pasado, así comodenunciar la impunidad y buscar solidaridad en otras latitudes del continente.
Las actividades de la caravana, que iniciaron en Córdoba y Rosario, Argentina, se retomaron en la capital Buenos Aires este sábado 23 de mayo con una rueda de prensa, donde lospadres narraron el crimen cometido contra los 43 estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos, así como los hechos que siguieron a su desaparición.
La caravana está integrada por tres padres y un estudiante sobreviviente del ataque realizado por policías municipales de Iguala: Hilda Hernández Rivera y Mario César González Contreras (padres de Cesar Manuel González Hernández), Hilda Legideño Vargas (mamá de Jorge Antonio Tizapa Legideño) y Francisco Sánchez Nava.
Este lunes 25 de mayo, la caravana llegó al centro de la ciudad para realizar un acto político junto con un grupo de pueblos originarios que denuncian actos de discriminación y despojo frente al gobierno argentino (el “acampe QOPIWINI”).

La solidaridad argentina

En el acto, los familiares agradecieron el apoyo recibido por todas las personas que se han acercado a ellos y que han mostrado interés y respaldo. “El objetivo es encontrarnos, y lo estamos cumpliendo, es mostrar que no estamos solos, unir a las organizaciones entre ellas, con su cultura, no dejar que se pierda”, dijo Francisco Sánchez al micrófono mientras contaba la importancia de recibir el cariño de las y los argentinos en estos días. “Tenemos una misma demanda y queremos difundir esta realidad. Muchas gracias, los quiero mucho, hasta la victoria”.
Las palabras sobre la importancia del buen recibimiento, la organización y el tejido de redes en Latinoamérica fue reiterado por los distintos familiares. “El apoyo que nos han dado es un motor que nos da fuerza, que nos ayuda a no decaer”, expresaba Mario González, para decir que esa hermandad era importante para enfrentar la desesperación y el dolor de la situación que pasaban en esos momentos y que habían enfrentado durante estos 8 meses.

 Entrevista a una de las madres

AP: ¿Cómo están hoy los corazones de Ayotzinapa? Tras estos últimos días, con la muestra de solidaridad y lo aprendido, ¿cómo se encuentran en lo individual y cómo está el corazón de Ayotzinapa en lo colectivo?
Hilda Hernández Rivera: Nuestros corazones se destrozaron desde ese momento, cuando supimos todos la noticia. Nosotros como compañeros ya nos vemos como una familia, estamos haciendo lo mismo y eso es lo que nos une más. Como personas colectivas hemos tenido alrededor a muchas personas que también están heridas, que se indignaron al saber lo sucedido, al saber que destrozaron no sólo a nosotros sino a muchas personas que conocen a todos los muchachos. Es una indignación terrible; México sangró nuestro corazón, nuestra patria. Todo México está destrozado.
AP: Para aquellas personas que no creen en Ayotzinapa, que creen que es una exageración o un capricho, ¿qué es lo que le gustaría decirles?
HH: Sí nos hemos topado con personas así, que son indiferentes y que nos dicen que nos vayamos a nuestras casas, que nos pongamos a trabajar, que dejemos de andar de revoltosos. Yo les digo que espero en dios que no les pase nada como lo que nos pasó a nosotros, que vayan a la normal o lean todo lo que vivimos, lo que nos han hecho, que las puertas de la normal están abiertas para todos para que lo vean. Que dios me los bendiga, porque no les deseo este sufrimiento tan grande que tenemos como padres.
AP: ¿Qué mensaje daría hoy Ayotzinapa a los que pudieran leernos o escucharnos? Pensando en las jóvenes y los niños que hoy crecen en este México.
HH: Que los jóvenes que están estudiando y no son nomás de las escuelas normales rurales, de las demás escuelas, desde los pequeños, que sepan que hay que luchar por lo que es nuestro, hay que luchar por nuestras raíces, las que nuestro gobierno desgraciadamente ha hecho que perdamos, que nos ha metido otras cosas como computación o inglés pero nos ha quitado lo otro. Importa meter la cultura y las lenguas, las lenguas indígenas que tenemos, es tan bonito escuchar a un compañero que te hable en su lengua, y que desgraciadamente no sepas qué es lo que te está diciendo. Nosotros tenemos compañeros que hablan lenguas y luego nos dicen qué significa y es bien bonito.
Que no dejen de luchar por eso que es nuestro… y que se quiten la idea todos los jóvenes de que hacemos esto por revoltosos o por andar de “guerrilleros” o “agitadores” como dicen. No es eso, simplemente es decir la verdad, es decir que no haya injusticias con nuestros pueblos, con nuestra gente, y pues que, sigan luchando por el México que les queda a ellos también, así como lo estamos haciendo todos.

Una misma lucha

La lucha es en común, contra un mismo sistema y contra el capitalismo… se trata de una demanda para levantar la voz, para no olvidar… nosotros pensamos que sólo hay dos clases en esta lucha: el gobierno asesino y los de arriba, y todos nosotros, los de abajo”, dijo Mario Gónzalez.
El lujo de la clase política sólo es muestra de cómo funcionan. Mi hijo no está en venta, cuando llegaron a ofrecernos dinero para callarnos eso pensaban. Mi hijo me ha dado un millón de caricias, nos despertaba por la mañana para besarnos antes de ir a la escuela”, contó Mario, quien por momentos tuvo la voz entrecortada. al pedir unión en contra de los abusos de los gobiernos y de la injusticia a lo largo de los distintos países.

El resto de la caravana

Este martes 26 de mayo, se realizará un acto político de denuncia y protesta en la Embajada de México en Argentina, para después realizar una movilización del Obelisco de la ciudad de Buenos Aires a la Cancillería, para exigir el pronunciamiento del gobierno argentino y continuar con la difusión de sus mensajes. Los días siguientes los familiares viajarán a Uruguay para repetir acciones similares en ese país y luego volver a México.
Al finalizar el acto, Francisco Sánchez agradeció otra vez y dio las últimas palabras: “No nos dejen solos. Nos necesitamos todos. Les dejo la mitad de mi corazón, porque me llevo la mitad del suyo”.

domingo, 24 de mayo de 2015

GUATEMALA

Guatemala: Indígenas y campesinos indignados exigen la renuncia del Gobierno y plantean un proceso de Asamblea Constituyente popular  

Guatemala: Indígenas y campesinos indignados exigen la renuncia del Gobierno y plantean un proceso de Asamblea Constituyente popular

“El Estado ha colapsado. Todas sus instituciones más importantes están corrompidas. Así no podemos vivir. Necesitamos una nueva casa para todos. Vamos a construir una nueva Guatemala a través de un proceso constituyente popular plurinacional”, planteó Telma Cabrera, indígena mam, Presidenta del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), ante una multitud de indignados movilizados del campo a la ciudad exigiendo la renuncia del Gobierno y la refundación del Estado. Mariano Caal, joven indígena q’echí, mientras nos comparte una tortilla amarilla de maíz nuevo, en el Parque Central, nos dice: “Venimos como 200 personas de nuestro Municipio San Luis, Petén. 

Salimos ayer a las 8 de la noche, y llegamos hoy a las 4 de la madrugada. Entre todos, incluyendo quienes no vinieron, tuvimos que ajustar Q. 125.00 por persona para el bus. Y aquí estamos. Nos vamos felices. Es la primera vez que sentimos aceptación en la ciudad y en las radios,(…)”. Y efectivamente, esa otra Guatemala (que vive indignada y excluida desde hace mucho tiempo atrás), proveniente de 20 departamentos, irrumpió, el 20 de mayo, en la ciudad capital, y por cuatro columnas diferentes, ingresaron serpenteantes directo hacia el corazón político de Guatemala, (Parque Central), bajo la consigna de: “Fuera políticos, empresarios y militares corruptos.

 Vamos por un proceso de Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional”. Esta multitud de “no ciudadanos”, estigmatizados y criminalizados (como ladrones de energía eléctrica) por el gobierno actual, no portaban la bandera nacional, ni cornetas. Ingresaron a pie, no en automóviles. Llevaban mantas y rústicos equipos de sonido para gritarle a la ciudad: “¡Capilatinos, despiértense!. ¿O están de acuerdo con seguir teniendo de gobernante a los ladrones como Otto Pérez Molina?, decía otro maya casi analfabeto en su intervención. Rostros curtidos por el empobrecimiento y la exclusión, con miradas fijas en la esperanza de un nuevo amanecer, por cerca de dos horas, ocuparon con sus cuerpos, estéticas y aromas diferentes, el histórico y “castizo” Parque Central de la capital (lugar prohibido para sus antepasados). Desde un estrado móvil improvisado, y en diferentes idiomas, exigieron la renuncia del Gobierno de “Mano Dura” (ahora, tambaleante por pestilentes actos de corrupción) y la creación de un nuevo Estado. 

Mientras, la multitud del campo y de la ciudad, coreaba enérgica en repudio al sistema político: “No somos de la derecha, ni de la izquierda neoliberal. Somos los de abajo y venimos por los de arriba”. Los acogieron en la ciudad, pero el racismo es evidente En un contexto de creciente indignación citadina ante la putrefacción del sistema político, la presencia de “esta multitud de anónimos indeseados” en la capital cayó como lluvia fresca para la nueva primavera que se anuncia en el país. De hecho, el acto más sublime que observadores externos celebramos en esta protesta indígena campesina fue el recibimiento/apoyo presencial de vecinos y estudiantes de las universidades a las y los indignados ninguneados. Un verdadero acto simbólico performativo del “ensamblaje” urgente de la indignación del campo y de la ciudad para dinamizar lo nuevo que aún está por nacer en este país de fugases primaveras eternas. 

Como no podía ser de otra manera (en una sociedad configurada por el rancio racismo y en la estigmatización irracional), algunos medios de comunicación estigmatizaron esta movilización/protesta indígena campesina como un acto “incómodo” que “complicaría” el cotidiano fluir de la ciudad.[1] Incluso con imágenes falsas anunciaron bloqueo nacional de caminos que no ocurrió.[2] Lo que indiscutiblemente confirma el racismo mediático es que ningún medio de comunicación le puso atención a la propuesta indígena campesina en esta coyuntura de protesta e incertidumbre nacional. Ellos/as gritaron sus propuestas a voz en cuello. Incluso lo difundieron mediante un boletín impreso. Platearon cambios estructurales puntuales para el sistema político, económico, jurídico, cultural, tierra-agua, etc. Pero, Guatemala es aún un país colonizado donde lo que se dice vale por quién lo dice, no por el mensaje en sí. 

Al indígena campesino se tolera su presencia incómoda, pero prestarle atención a sus propuestas (mucho menos si plantea cambios estructurales), eso jamás. Esto sería ir en contra del dogma oficial: Indígena no es sujeto. Es objeto de la caridad. No tiene derechos. Sólo obligaciones. Pero, después de todo, como bien lo resumió otro de los oradores mayas, ahora se sabe quién es quién: “Uds. saben lo que nosotros ya sabíamos. Ellos son los ladrones, los delincuentes, que ahora se esconden. A nosotros, cuando defendemos derechos nos acusan de ladrones, nos encarcelan y nos matan”, concluyó el indígena indignado. [1] Véase. http://www.soy502.com/articulo/campesinos-anuncian-marcha-masiva-preven-bloqueos  [2] Véase. http://www.prensalibre.com/campesinos-piden-renuncia-tambien 

Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSUR bajo la siguiente dirección: 
http://www.telesurtv.net/bloggers/-Indigenas-y-campesinos-indignados-exigen-la-renuncia-del-Gobierno-20150521-0002.html. Si piensa hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y coloque un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. www.teleSURtv.net

sábado, 11 de abril de 2015

Disciplinar para que el crudo fluya / Criminalizan a Mapuches, ambientalistas


winkul newen
El próximo 13 de abril la Justicia de la provincia del Neuquén, Argentina, definirá los cargos por los que serán llevadas a juicio autoridades tradicionales mapuche que defendieron su territorio de la explotación de hidrocarburos.  Tanto la Fiscalía como la querella, piden que Relmu Ñamku sea procesada por tentativa de homicidio mientras que contra el werken (vocero) Martín Maliqueo y el lonko (autoridad comunitaria) Mauricio Raín presentaron cargos por daños agravados.
Los hechos se remontan al 28 de diciembre de 2012. Ese día, la comunidad Winkul Newen resistió un intento de desalojo promovido por una subsidiaria de la empresa norteamericana Apache –comprada en 2014 por YPF. El objetivo de la acción judicial era reactivar la explotación del Yacimiento Portezuelo Norte, emplazado dentro de la comunidad y paralizado desde hacía varios meses por los mapuches. Aquel día la oficial de justicia Verónica Pelayes, ahora querellante en la causa penal, sufrió lesiones al recibir el impacto de una piedra en el rostro, hecho que le imputan a Ñamku y califican como tentativa de homicidio.
Lo ocurrido en aquella jornada se enmarca en el extenso proceso de avances petroleros sobre la comunidad, promovidos por el estado provincial –que otorga las concesiones- y consumado por diferentes empresas –como las norteamericanas Pioneer y Apache en su momento, y que pretende continuar la subsidiaria de YPF, Yacimientos del Sur. Vale decir que todo ello se encuentra en flagrante violación de los derechos indígenas ya que la política hidrocarburífera, tanto en la provincia de Neuquén como a nivel del país, se implementa sin el libre, previo e informado consentimiento de los Pueblos Originarios afectados. Desde hace más de una década esta situación es denunciada por organizaciones indígenas y sociales e, incluso, el entonces Relator Especial de la ONU para los Pueblos Indígenas, James Anaya,  emitió un documento en el mismo sentido luego de su visita a la Argentina en 2011.
Lamentamos las lesiones sufridas por la oficial de justicia, consideramos que son consecuencia de la violencia generada por la negación derechos al Pueblo Mapuche. Durante más de una década de avanzada petrolera, la comunidad Winkul Newen ha estado expuesta tanto al hostigamiento de la policía y de civiles armados -e incluso niños y ancianos han sufrido graves lesiones. Para ellos no ha habido justicia, como tampoco hay por la violenta afectación ambiental, que impide el normal desarrollo de la vida mapuche al interior de su territorio.
Como capítulo latinoamericano de la Red del Sur Global Oilwatch, consideramos que la mera posibilidad de que una persona sea juzgada y condenada bajo el cargo de tentativa de homicidio por defender su territorio lanzando piedras es un hecho desproporcionado que responde a un nuevo intento de profundizar la criminalización de la protesta social. De haber un fallo condenatorio se sentaría un grave precedente y en el futuro, cualquier persona podría enfrentar los mismos cargos por participar en una protesta en la que se lanzaron piedras.
También queremos expresar nuestra preocupación por el procesamiento de los asambleístas Horacio De Carli, Facundo Scattone, Bernardo Zalisñak, Francisco Larocca y Cesar Arístides Pibernus por el delito de ‘entorpecimiento del normal funcionamiento del transporte terrestre’, dictado por la justicia federal. En agosto de 2014 en Concordia, provincia de Entre Ríos, asambleas socioambientales impidieron durante varias horas el cruce hacia la República Oriental del Uruguay de cuatro camiones que transportaban maquinarias para realizar trabajos de prospección sísmica. Aquella acción fue realizada en el marco de la lucha por la defensa del Acuífero Guaraní, en la que organizaciones de ambos países se oponen a la explotación de hidrocarburos con la técnica de fracturación hidráulica o fracking sobre una de las mayores reservas de agua dulce de la región.
No podemos dejar de mencionar el caso de los trabajadores petroleros de Las Heras, en la provincia de Santa Cruz, que constituye un gravísimo exponente de la criminalización de la protesta social -en el que claramente se busca disciplinar para garantizar la productividad de las empresas. En diciembre de 2013 Ramón Cortez, José Rosales, Franco Padilla y Hugo González fueron condenados a cadena perpetua por la muerte del policía Jorge Sayago, ocurrida en febrero de 2006, cuando trabajadores y policías se enfrentaron en el marco de una larga huelga contra la  precarización laboral y el cobro del impuesto a las ganancias sobre su sueldo. La sentencia, por la cual también se condenó a otros seis obreros a penas menores, fue apelada por la defensa, que denunció que los testimonios incriminatorios habían sido obtenidos bajo torturas.
Desde Oilwatch Latinoamérica queremos expresar nuestra solidaridad con quienes defienden sus territorios del avance de la frontera extractiva y que hoy enfrentan procesos de criminalización, así como también nos sumamos al pedido de absolución de los trabajadores petroleros de Las Heras.
Exhortamos a las autoridades argentinas, y en particular al Gobierno de la provincia de Neuquén, a garantizar los derechos fundamentales del Pueblo Mapuche. Asimismo instamos a las autoridades argentinas, y al Gobierno de la provincia de Entre Ríos en particular, a garantizar la preservación del Acuífero Guaraní.
Abril 2015

Oilwatch Latinoamérica
Acción Ecológica (Ecuador), Censat Agua Viva – AT Colombia, FASE (Brasil), Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Observatorio Petrolero Sur (Argentina)

Primeras adhesiones. Argentina: Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz; Félix Díaz, qarashe comunidad Qom Potae Napocna Navogoh; Alberto Binder, vicepresidente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP); Antonio Gustavo Gómez, Fiscal General de Tucumán; Maristella Svampa, investigadora del CONICET, socióloga; Enrique Viale, Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas; Bercovich, Alejandro periodista y economista; Belén Alvaro, docente e investigadora de la Carrera de Sociología, Universidad Nacional del Comahue; Fernando Stratta, sociólogo, docente UNLa / UBA / UNSAM; Miguel Mazzeo, escritor, docente UBA y UNLa; Lic. Juan José González, profesor jubilado de la Universidad Nacional del Comahue; Dr. Juan Carlos Radovich, Antropólogo Social -Universidad de Buenos Aires – CONICET; Alexis Papazian, profesor de historia y doctor en Antropología UBA; Hernán Moreno, concejal de Zapala (PS); Herman Schiller, periodista; Pablo A. Fernández, Documentalista/Periodista; Gustavo Aquere director de Viejo Verde Radio; Andrés Rabassa; Lucila Matteucci; Silvia Rosario Vázquez; Equipo Pueblos Originarios – SERPAJ; Secretaría de Pueblos Originarios – Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Nacional; APDH Neuquén; Zainuco, Mesa de los Pueblos Originarios de Capital Federal y Provincia; Colectiva Feminista La Revuelta; Sin Cautivas, Feministas por la Resistencia; Fundación Ecosur. Ecología, Cultura y Educación desde los pueblos del Sur; Foro Ambiental Waj Mapu de Entre Ríos; Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional; Red de Investigadores sobre Genocidio y Política Indígena; Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina; Foro Ambiental y Social de la Patagonia – Comodoro Rivadavia; ONG Alerta Angostura; Patria Grande; MST Nueva Izquierda – Neuquén; Red Ecosocialista – Neuquén; Red Ecosocialista – Santa Cruz; Partido Socialista Distrito Neuquén;  Emancipación Sur Neuquén en el Frente Popular, Emancipación Sur Corriente Nacional, Asamblea de Bariloche contra la Megaminería; Prensa Latina Argentina; Acción por la Biodiversidad; Seminario en Justicia Ambiental de la Universidad Nacional de Córdoba; Multisectorial Cipolletti; Asamblea Permanente del Comahue por el Agua (APCA); Partido Comunista de los Trabajadores; Movimiento Unidad y Lucha; Trabajadores de la Cooperativa Nueva Generación. Brasil: Prof. Dr. Sebastião F. Raulino, Faculdade de Filosofia, Ciências e Letras de Duque de Caxias – FEUDUC (Brasil); Jamila Rodrigues Venturini, periodista; Rede Brasileira de Justiça Ambiental (RBJA) Brasil; Toxisphera Associação de Saúde Ambiental (Brasil); Associação de Defesa do Meio Ambiente de Araucária (AMAR); Associação de Proteçãoao Meioambiente de Cianorte (APROMAC), Fórum dos Atingidos pela Indústria do Petróleo e Petroquímica das cercanias da Baía de Guanabara (FAPP-BG); Campanha Por um Brasil Livre de Fracking / Associação Nacional dos Servidores da Carreira de Especialista em Meio Ambiente e do PECMA (ASCEMA Nacional) y Associação dos servidores do IBAMA – Rio de Janeiro (ASIBAMA RJ); Observatório dos Conflitos Urbanos e Socioambientais do Extremo Sul do Brasil (FURG/Brasil). Chile:Andrés Figueroa Cornejo, periodista. México: Comité Cerezo.
Se reciben adhesiones en la cuenta coord-owla@oilwatch.org

sábado, 14 de marzo de 2015

EMANCIPACION E IGUALDAD. FORO INTERNACIONAL

NOAM CHOMSKY DIO LA CONFERENCIA MAGISTRAL EN EL FORO POR LA EMANCIPACION Y LA IGUALDAD

“La vanguardia contra el neoliberalismo”

El filósofo y activista estadounidense analizó el devenir geopolítico global a 70 años de la Segunda Guerra Mundial, con el ascenso y el declive de los EE.UU. como eje. “América latina ha dado pasos significativos hacia su liberación del dominio imperial”, dijo.

por Javier Lorca
No bien amainaron los aplausos que lo recibieron en el Teatro Cervantes, Noam Chomsky, serio y concentrado, comenzó a leer lo que sería la conferencia magistral del Foro por la Emancipación y la Igualdad. Con retórica clásica, lo primero que hizo fue presentar su tema: un balance histórico y geopolítico a 70 años del final de la Segunda Guerra Mundial. “Uno de los desarrollos más espectaculares de este período se produjo en América latina. Por primera vez en 500 años, América latina ha dado pasos significativos hacia su liberación del dominio imperial”, dijo el intelectual y militante de izquierda estadounidense, en la única digresión de su discurso, que fue también la única concesión a la tribuna, y a los palcos, donde no se podía encontrar una silla vacía. “Son desarrollos de un significado histórico muy profundo –siguió–, que incluyen pasos importantes hacia la integración y hacia enfrentar problemas internos extremadamente graves que habían impedido el crecimiento saludable de lo que debería ser una de las regiones más dinámicas y prósperas del mundo.”
Chomsky, de 86 años, propuso una mirada global, pero enfocada en el lugar de los Estados Unidos, su auge y su declive, que ilustró a partir del contraste entre dos conferencias regionales, la de Chapultepec (México) en 1945 y la de Cartagena de Indias (Colombia) en 2012, que “fueron radicalmente diferentes”, un índice de los profundos cambios históricos que mediaron entre ambas.
Al final de la Segunda Guerra, mientras las que habían entrado en ese conflicto como grandes potencias salían “muy dañadas”, los Estados Unidos comenzaron a crecer exponencialmente, alcanzaron a concentrar “la mitad de la riqueza del mundo”, multiplicaron su poderío bélico (la bomba atómica) y expandieron su control sobre el continente y los dos océanos. Sobre esa base, la dirigencia norteamericana (Chomsky habló concretamente del personal del Departamento de Estado) se dispuso a “organizar el mundo para satisfacer las necesidades de los sectores dominantes de EE.UU., es decir, de los sectores corporativos”. Y lograron “detentar un poder indiscutido”, que intentaba obstruir la soberanía de otros estados que pudieran competir con Norteamérica.
La reorganización del globo tuvo entre sus objetivos “restaurar el orden en Europa”, lo que implicaba “destruir la resistencia antifascista comprometida con la democracia radical”. Para establecer “las reglas de juego en América latina” se convocó la conferencia de Chapultepec, en el ’45, donde se promovió “la eliminación del nacionalismo económico, con la excepción del de Estados Unidos”, para asegurar el rendimiento de las inversiones norteamericanas. Latinoamérica era, para los gobiernos estadounidenses, “nuestra pequeña región de por acá”, según recordó Chomsky la definición de Henry Stimson, entonces secretario de guerra de EE.UU.
Otra relación de fuerzas describió el lingüista y profesor del MIT para comienzos del siglo XXI. En la conferencia de Cartagena, en 2012, no hubo declaración de consenso porque Estados Unidos y Canadá quedaron en una posición de aislamiento, cercados por la postura mayoritaria de la región sobre tres cuestiones. Cuba, la lucha contra el narcotráfico y el reclamo argentino por las Islas Malvinas. “Todo esto era impensable hace algunos años”, advirtió Chomsky. “La comparación de estas conferencias permite observar la decadencia de los Estados Unidos.” ¿Cómo se produjo ese declive? Para Chomsky, es el resultado de un largo proceso que ya estaba en germen en 1945, en el presupuesto tácito de que EE.UU. era el dueño del mundo. “La decadencia era inevitable a medida que el mundo industrial se recomponía (después de la guerra) y avanzaba el proceso de descolonización.”
Noam Chomsky intentó luego mostrar la impostura norteamericana esbozada para justificar el despliegue militar y la amenaza latente de nuevas incursiones bélicas. “¿Qué pasó cuando terminó la Guerra Fría?”, se preguntó. Los sucesivos gobiernos estadounidenses mantuvieron la presión militar “no para enfrentar a la Unión Soviética, sino para enfrentar a las potencias del Tercer Mundo”. La idea dominante en los Estados Unidos sigue siendo la misma y Chomsky la describió con sutil ironía como “una preocupación por el nacionalismo radical que sucumbe a la falacia de que los principales beneficiarios de la riqueza de un país deben ser los ciudadanos de ese país y no los inversores de los Estados Unidos”.
Desde fines de la década del ’70 esa ideología se tradujo en “un ataque neoliberal, un ataque mundial sobre los derechos humanos”, y en una ingeniería burocrática organizada para proteger a los grandes bancos y corporaciones de las recurrentes crisis del capitalismo, cuyos costos se transfieren al conjunto de la sociedad. “América latina –evaluó– ha estado a la vanguardia de la lucha contra el ataque neoliberal.”
El final de la conferencia estuvo marcado por la postulación de riesgos apocalípticos. “La especie humana está al borde del precipicio. Dos sombras se ciernen sobre la humanidad: la guerra nuclear y la catástrofe ambiental. En los últimos años, estas amenazas están creciendo. Para la primera, conocemos la respuesta: hay que eliminar las armas nucleares”, dijo Chomsky, entre aplausos. Pero recordó que EE.UU. ha anunciado una millonaria inversión para modernizar su armamento nuclear. Y tampoco fue optimista sobre los problemas ambientales generados por la actividad del hombre (se refirió en particular a la extracción de combustibles fósiles): “No está claro que sepamos cómo superar la catástrofe ambiental”, pero es imprescindible abordarla, si es que el hombre quiere seguir viviendo sobre la Tierra.

jueves, 29 de enero de 2015

Noam Chomsky habla sobre América Latina y los movimientos indígenas

E.UU. en el “Patio trasero”. Noam Chomsky y el mapa de la injerencia. Entrevista a Noam Chomsky. Filosofía y compromiso
“Deportamos a las víctimas de nuestros propios crímenes”

“Deportamos a las víctimas de nuestros propios crímenes”

Un revolucionario. Las teorías de este lingüista, filósofo y activista norteamericano que se define como anarquista son referentes desde hace medio siglo en varios campos, pero sobre todo en los del lenguaje y la crítica de la política exterior estadounidense. Sus críticas al sistema capitalista y al sistema de manipulación de masas son implacables. En 
esta entrevista se enfoca en la política estadounidense y América latina, 
el legado de violencia de las guerras civiles en Centroamérica, el juicio por genocidio en Guatemala y los movimientos de resistencia popular que están cambiando el balance de poder en toda la región.
Las teorías de Noam Chomsky han revolucionado el campo de la lingüística, un marco científico que ha empleado para desarrollar sus teorías acerca de la propaganda y la manipulación de las masas a través 
de los medios de comunicación. Su abierta oposición a la Guerra de Vietnam en 1967 marcó el comienzo de su larga trayectoria de activismo político y, durante la década de los ’80, se opuso con dureza a las intervenciones estadounidenses en Centroamérica a favor de las dictaduras militares.


En su oficina, Noam Chomsky, sobre una de las bibliotecas, tiene una foto de monseñor Romero, el obispo salvadoreño que fue asesinado por las fuerzas contrainsurgentes en 1980, con la siguiente cita: “Educar es crear un espíritu crítico y no sólo transmitir conocimientos”, y un mensaje de Crispaz, una organización religiosa salvadoreña, que le agradece al intelectual anarquista por su apoyo al movimiento salvadoreño a favor de las víctimas de la guerra civil en ese país.
–¿Usted cree que ha cambiado la política estadounidense hacia América latina desde que escribió La Intervención de los Estados Unidos en Centroamérica y la lucha por la Paz, en 1985?
–Sí, pero se debe a la creciente independencia de América latina –principalmente Suramérica, porque Centroamérica tiene un menor grado de independencia debido a su debilidad y a su proximidad con Estados Unidos–, lo cual ha sido un fenómeno bastante notable. Durante la Cumbre de las Américas (de 2012), Estados Unidos y Canadá adoptaron posturas diferentes a las que manifestaron todos los demás países del hemisferio sobre una serie de temas contenciosos. Uno era Cuba y el otro era la despenalización de la droga. Eso no hubiera ocurrido hace unos años. Además, Estados Unidos no es capaz de intervenir directamente como lo hacía antes. En el pasado, Estados Unidos reprimió prácticamente cualquier intento de independizarse, generar justicia social y establecer gobiernos democráticos. En la actualidad, Estados Unidos tiene menos capacidad, menos necesidad de intervenir, y la región se ha vuelto más independiente.

–En Guatemala, Estados Unidos apoyó significativamente el juicio por genocidio del ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt…
–Creo que decir “apoyó significativamente” sería una exageración…
–La embajada estadounidense en Guatemala expresó un interés en que el juicio avanzara…
–Querían una conclusión rápida que no implicara a Estados ni a sus aliados. Después de todo, Ríos Montt no actuó de manera aislada. Estaba recibiendo apoyo de la administración Reagan y cuando el Congreso impidió que Reagan siguiera participando directamente en la violencia genocida, Reagan mandó a llamar a su ejército terrorista internacional, Israel, para que entrenara a los militares guatemaltecos y les proporcionara armas, básicamente para que cumpliera el mismo papel que había tenido Estados Unidos.
–¿Cuáles fueron los verdaderos motivos detrás del apoyo estadounidense al juicio de Ríos Montt? ¿El temor de tener un estado fallido en su patio trasero?
–Sin duda, había personas en la embajada estadounidense interesadas en apoyar el juicio pero en lo que respecta a la política exterior estadounidense, me parece que el juicio fue tolerado con tal de que no tocaran a Estados Unidos y a sus aliados; eso era sumamente importante. Estados Unidos no se opone a que estos crímenes sean juzgados en tribunales nacionales con tal de que no salga a colación la dimensión internacional del conflicto. Sucede en todas partes. Sucedió en el caso de Saddam Hussein, por ejemplo. Fue juzgado y sentenciado a muerte por crímenes de guerra cometidos en 1982 que de hecho fueron los menos graves que cometió. El año siguiente se produjeron crímenes mucho peores, como la masacre de Halabja y los ataques contra los kurdos, pero esos crímenes nunca se mencionaron porque fueron cometidos con el apoyo  de los Estados Unidos. Ese fue el año en que Irak fue eliminado de la lista de países considerados como terroristas para que Estados Unidos pudiera seguir proporcionándole ayuda.
–¿Debería Estados Unidos considerar la crisis de los niños migrantes no acompañados, en la frontera sur, como una consecuencia de sus políticas intervencionistas en la región y su resultado, exacerbar la violencia y la pobreza en los países del Istmo?
–La mayoría de los niños proviene de Honduras. Eso no es coincidencia. La situación de Honduras ya era bastante mala pero después del golpe (contra Manuel Zelaya, en 2009) se convirtió en una historia de horror. Los niños están llegando como resultado de una situación doméstica espantosa, que Estados Unidos contribuyó a crear. Aquí, en las cercanías de Boston, existe una comunidad maya considerablemente grande que incluye a muchas personas que huyeron. Estos jóvenes no saben que están huyendo del resultado de las atrocidades cometidas en los años ’80 con el fuerte respaldo de los Estados Unidos. Estamos deportando en la frontera a las víctimas de nuestros propios crímenes.
–Por una parte, Estados Unidos apoya a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig). Por otra, un estudio publicado por el Wilson Center en 2013 señala que la mayoría de las armas de fuego utilizadas por grupos criminales en Centroamérica provienen de Estados Unidos. ¿No resulta contradictoria una cosa y la otra?
–No veo ninguna contradicción. Estados Unidos no tiene ningún problema con perseguir a criminales que compran sus armas de fuego en ventas legales en Arizona y Texas. Pasan por alto el papel que juega Estados Unidos en el tema.
–El FMLN se reeligió en El Salvador y Salvador Sánchez Cerén se ha convertido en el primer ex combatiente guerrillero en llegar al poder en El Salvador. Los sandinistas siguen gobernando en Nicaragua y Costa Rica recientemente eligió a Guillermo Solís, un presidente de centro-izquierda. Mientras tanto, Guatemala está siendo gobernada por un militar retirado de corte conservador y Honduras también tiene un gobierno de derecha. ¿Guatemala y Honduras permanecen como bastiones del conservadurismo militar?
–Creo que es más complejo que eso. Mire el caso de Costa Rica. Es el único país de Centroamérica donde Estados Unidos no ha intervenido de manera directa, y es el único país de la región que funciona. Por otra parte, los países más pobres de la región son aquellos donde Estados Unidos ha intervenido, como Haití, Guatemala y Nicaragua. ¿Eso no le sugiere algo?
–¿Podemos hablar de democracia en Centroamérica cuando existen disparidades socioeconómicas tan grandes en la región?
–¿Podemos hablar de democracia en los Estados Unidos cuando tenemos tanta desigualdad? La pregunta que hay que plantearse es: “¿Hasta qué punto el nivel socioeconómico de las personas incide en la formulación de políticas públicas? Un 70% de la población no tiene incidencia alguna en la formulación de políticas públicas porque sus representantes electos no les ponen atención. Uno adquiere más influencia en la medida en que avanza en la escala social. Mientras más desigualdad existe, menos democrático se vuelve el sistema. Estados Unidos es básicamente una plutocracia con una especie de democracia formal. Y esto se vuelve todavía peor en países más débiles.
–Usted mencionó que durante la Cumbre de Cartagena se evidenció una ruptura entre Estados Unidos y Canadá y el resto sobre la despenalización de las drogas. ¿Cree que la despenalización reduciría los niveles de violencia en Centroamérica?
–Sin duda. Esto no quiere decir que sea necesario legalizar la droga, únicamente despenalizarla. Lo que la mayoría de los países de las Américas –incluyendo Guatemala– favorecen es una reducción de la criminalización. La llamada guerra contra la droga no tiene prácticamente nada que ver con las drogas. Cuando las mismas políticas se implementan durante décadas sin que tengan un impacto sobre el objetivo planteado, hay que preguntarse: “¿Es el objetivo que se plantea públicamente, el verdadero objetivo?”. Probablemente no. El problema de la droga se encuentra en Estados Unidos. De aquí proviene casi toda la demanda. La guerra contra la droga es bastante racista. Está diseñada para criminalizar a un alto porcentaje de la población afroamericana, en su mayoría masculina, y en cierta medida a los hispanos. Esto es racismo puro y se remonta a los últimos 500 años de historia americana. Y en América latina, la víctima es la población en general.
–Hablando del impacto de la guerra contra la droga. ¿Por qué Estados Unidos ha mostrado indiferencia ante la crisis que atraviesa México a raíz de la masacre de los 43 normalistas de Ayotzinapa, a manos de un cartel de droga vinculado a actores estatales?
–Es una historia verdaderamente horrible. No fue únicamente la masacre de los 43 estudiantes, sino las revelaciones que salieron a luz relacionadas con la existencia de fosas clandestinas y la brutalidad de la policía federal, cuyos vínculos con los carteles de droga han sido ampliamente documentados. Pero México es un aliado. Es un gobierno neoliberal apoyado por Estados Unidos y Estados Unidos no quiere decir nada que lo implique en sus crímenes.
–La sociedad civil mexicana ha reaccionado con indignación ante la masacre de Ayotzinapa y usted afirmaba que los países de América latina están desafiando la hegemonía estadounidense. ¿En qué medida esa resistencia ha sido liderada por los movimientos indígenas? ¿Es posible que esos movimientos puedan convertirse en una fuerza de cambio?
–Lo que ha ocurrido en América latina durante los últimos 15 años tiene un gran significado histórico e indica claramente que los movimientos populares pueden hacer una diferencia. Por primera vez en 500 años, desde el momento en que llegaron los Conquistadores, América latina ha comenzado a liberarse del control imperialista. Los movimientos campesinos son actores significativos y los países con grandes poblaciones indígenas, como Bolivia y Ecuador, han hecho cosas bastante interesantes y están asumiendo el liderazgo a nivel global con relación al problema más apremiante que existe al día de hoy: la crisis ambiental.

–Los movimientos indígenas se han opuesto fuertemente a los tratados de libre comercio y este año, en Guatemala. ¿Qué resultado han tenido los tratados de libre comercio en América latina?
–Estos no son tratados de libre comercio, son una mezcla de liberalismo y proteccionismo. Son acuerdos para proteger los derechos del inversionista a costa de la población. El hecho de que cuando (Bill) Clinton comenzó a introducir con fuerza el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) también comenzara a militarizar la frontera no es coincidencia. No se necesitaba ser un genio para darse cuenta de que los campesinos mexicanos no iban a poder competir con agroindustrias subsidiadas por Estados Unidos, y que las empresas mexicanas no iban a poder competir con las multinacionales estadounidenses y era muy probable que esto ocasionara un fuerte éxodo.

El pasado resiste
En el caso de Honduras, un hecho significativo sucedió en 2009, cuando el presidente Manuel Zelaya fue derrocado por un golpe de Estado que lo expulsó del país, con la participación de la Suprema Corte de Justicia, tomando su lugar Roberto Micheletti, uno de los instigadores del golpe. Por la restitución de Zelaya al gobierno, y que las acusaciones que se esgrimían como argumento tuvieran andadura verdaderamente legal, se pronunciaron la mayoría de los Estados latinoamericanos, como también lo hicieron las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA). El presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel d’Escoto, declaró en ese momento que Estados Unidos estaba detrás del golpe, sospecha compartida en todo el hemisferio sur.
Como antecedente cabe recordar que, durante los años ’80, las dictaduras apoyadas por la Casa Blanca en Latinoamérica proveyeron militares y policías expertos en represión ilegal y torturas que entrenaron personal en Honduras y participaron activamente en la represión. En Miradas al Sur del 11 de enero de este año se pudo leer la entrevista “Durmiendo con un genocida”, donde se detallan las andanzas de Roberto Gordillo, militar integrado a Batallón 601 de Inteligencia, de Argentina, y sus viajes, con otras identidades, para entrenar interrogadores en Honduras.
En el caso de Guatemala nada es distinto. El denominado “Grupo de Tareas Exterior” del 601 de Inteligencia fue enviado, en los años ’80, y a pedido de la administración de Ronald Reagan, como señala Noam Chomsky, para colaborar con el ejercicio represivo del régimen de Guatemala, tanto como para asesorar a Honduras y El Salvador. La aguda diferencia de ingresos entre el sector social que controla el poder en Guatemala y Honduras, ha producido un demencial éxodo hacia Estados Unidos, cruzando de sur a norte el territorio de México, con resultados de muertes y, en el más leve de los casos, expulsiones de quienes lograron entrar. En los primeros días de 2015, y según cifras que pueden no ser completas, Estados Unidos expulsó 281 guatemaltecos, entre menores y adultos. Las cifras correspondientes al período octubre de 2013/septiembre 2014, señalan que fueron 68.541 los menores expulsados. Del millón y medio de originarios de Guatemala que viven en el extranjero, 1,3 millones vive en Estados Unidos, en la mayor parte sin documentación que legalice su residencia.

martes, 13 de enero de 2015

Inseguridad y muerte en la comunidad Qom - Argentina








por Susana SalinaInseguridad y muerte en la comunidad Qom
Potae Napocna Navogoh, La Primavera, es una comunidad originaria que se encuentra en la provincia de Formosa, a la altura de la ruta nacional 86, kilómetro 1.341. El 2 de enero, Rolando Esteban Medina, un joven qom, apareció tendido en el suelo, al costado de la ruta, y fue trasladado de urgencia al hospital central de la capital formoseña. Al día siguiente falleció. Tenía 18 años.
Los integrantes de la comunidad y su qarashe (referente), Félix Díaz, viven de sobresalto en sobresalto. El 28 de diciembre, por la madrugada, Rolando, el menor de los hijos de Amanda y Félix, llegó a la casa agitado por haber corrido y zafado del ataque de unos criollos. No bien comenzó el nuevo año, el 2 de enero, un mensaje por celular comunicaba, al líder indígena, lo sucedido con el joven Medina.
El paisaje que describe a la comunidad en general, y el de la casa de los Díaz en particular, es desolador. No solo por los hechos de constante inseguridad que padecen los originarios, sino además porque el calor agobiante, la escasez de agua, la invasión de mosquitos, sumado a la tristeza que los envuelve, dejan un sabor amargo a cualquiera.
La familia del qarashe tampoco tiene respiro: desde el acampe en Buenos Aires, el hostigamiento que reciben es permanente. Sus hijos, Rolando y Jorgelina, no quieren salir de “la mansión”, como denomina irónicamente Félix a su casa, porque tienen temor. Prefieren estar en su interior. Se trata de una vivienda donde la pobreza se ve por fuera, pero se siente por dentro.
“Tengo mucho dolor e impotencia ante tanta injusticia. Han incendiado nuestras casas, y continúan haciéndolo. Perdemos lo poco que podemos conseguir por regalos de amigos. Los documentos, muebles, ropas, todo se lleva el fuego; nos quedan sólo las cenizas. Reconstruir los ranchos se nos hace muy difícil, por la carencia de los materiales: maderas, chapas, clavos y alambres necesarios para hacer las casas precarias. Cuando hacemos las denuncias, porque sabemos muy bien que se tratan de actos llevados a cabo por gente que no pertenece a la comunidad, las autoridades policiales que son las encargadas de investigar estos hechos, los bomberos voluntarios de Laguna Blanca y la policía científica, dejan asentado en sus informes que lo que ocasionó el fuego fue un cortocircuito, cuando los hermanos que sufrieron la desgracia de perder sus viviendas no tenían conexión a la luz eléctrica”, dice Díaz.
Y agrega: “Cuando aparece un hermano muerto en la ruta, no sólo no se investiga la causa, sino que en el certificado de defunción figura, en todos los casos, como muerte natural: paro cardíaco por enfermedad o suicidio, pero nunca homicidio”.

Es el caso de Norma Artaza que tenía 48 años y varios hijos. Era una integrante de la comunidad que el 13 de diciembre apareció muerta a la vera de la ruta 86, cerca de Laguna Blanca. Su cuerpo fue llevado al hospital del Clorinda para la autopsia, donde fui testigo, pero como yo no entiendo nada del tema de los órganos, no pude contradecir lo que los profesionales exponían. Decían que Norma había muerto por inmersión, pero en el lugar donde fue encontrada no había agua. “Los qom sabemos cómo se manejan las autoridades cuando suceden estos hechos, apenas me enteré concurrí al lugar junto a otros integrantes de la comunidad, y empecé a sacarle fotos al cuerpo. Vimos que tenía marcas, golpes, como si se hubiera resistido. Cuando llegó el oficial Cabaña, que estaba a cargo del operativo, me sacó a los empujones, para que no sacara las fotos. Según la versión de Omar Mendoza, dueño del negocio cerca de donde apareció Norma, ese día ella había estado con dos criollos en la casa de la viuda de Esteban Celía, una de las familias con las que tenemos el conflicto territorial. Pero según la señora y su hijo, no vieron nada, no escucharon nada; sin embargo la mujer apareció muerta enfrente de su casa. El lugar donde encontraron el cuerpo, no fue cuidado, ni protegido para la investigación”, explica Félix Díaz.

En diciembre de 2010, los miembros de la comunidad estuvieron acampando en Buenos Aires, en reclamo por la devolución de sus tierras y de justicia por Roberto López, un integrante qom asesinado el 23 de noviembre de 2010 durante la represión desatada por la fuerza policial de la provincia. En su momento, los originarios pedían al gobierno local que respetara la ley nacional 26.160 de emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras, firmada por la presidenta Cristina Fernández y la ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner. Ante el caso omiso del gobernador Gildo Insfrán, cortaron el acceso a la ruta nacional 86, por partes. Los acontecimientos desatados a partir de ese momento ameritaron la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En 2012 los goiernos nacional y provincial y los miembros de La Primavera firmaron un protocolo de seguridad, donde se estableció que se debía registrar a toda persona ajena a la comunidad que quisiera ingresar a ella.
Los gendarmes aseguran que su función es cuidar a los qom. Los originarios de La Primavera, sin embargo, creen que es todo lo contrario, pues a los únicos que registran, inmediatamente que ingresan, son a sus amigos que los visitan.

“Además de las dolorosas muertes de los hermanos, tememos por nuestra seguridad, ya que gente extraña, que la gendarmería nunca ve, ingresa a nuestra propiedad para causarnos daño. En 2011 se creó el GET-Qom, grupo de estudio y trabajo junto a la comunidad qom. Se trata de un equipo interdisciplinario conformado por docentes, investigadores, estudiantes y egresados de las facultades de Agronomía, Filosofía, Letras y Ciencias Exactas (de la Universidad de Buenos Aires). Con su ayuda, esfuerzo y cariño se construyó el vivero comunitario. En esta huerta familiar, hay variedades de plantines. El 29 de noviembre y 6 de diciembre del pasado año, personas ajenas a la comunidad destruyeron ejemplares de algarrobo que estaban destinados a la reforestación. Permanentemente vemos merodear a extraños, encapuchados y portando armas. El 3 de enero, pasadas las diez de la noche, cerca del vivero, en el barrio La Matanza, se escucharon disparos. Los gendarmes que están dentro de nuestro predio y sobre la ruta, no vieron ni escucharon nada, y dicen que seguro fueron las pirotecnias o petardos que quedaron de las fiestas. No somos tontos, sabemos distinguir un arma de fuego de un petardo. Es difícil discutir con las autoridades cuando no se investigan a fondo los diferentes tipos de hechos violentos que padecemos. Creo que no entramos en la categoría de derechos humanos que entiende el Gobierno, pues estamos desamparados. No formamos parte de los más de 40 millones de argentinos, aunque los indígenas seamos pueblos preexistentes. Vamos desapareciendo poco a poco. Formosa será hermosa, tal vez. Para nosotros que vivimos en la extrema pobreza, en la marginalidad, sin lo mínimo e indispensable para la subsistencia, donde nuestros integrantes se mueren, silenciosamente, por desnutrición, tuberculosis, chagas o porque son asesinados. Formosa es dolorosa, sólo hace falta conocernos”, concluye el qarashe.

El documento
La periodista Susana Salina fue, cámara en mano, a mostrar la denuncia que Félix Díaz iba a realizar ante la Gendarmería en Formosa por la agresión a su hijo Rolando. La cámara de Salinas muestra el cartel: “Comunidad Qom Potae Napocna Navogoh-La Primavera Provincia de Formosa”. Es el 28 de diciembre de 2014 y el lugar es la casa de Díaz. Allí se sientan Félix, en el mismo día de su cumpleaños, y dos gendarmes.
En determinado momento, apenas Díaz comienza su relato, una de las gendarmes pregunta “¿la señora quién es?”. La señora a la que se refiere es Susana Salina, que sigue filmando. “Es una señora que vino a visitarnos. Una periodista. Tuvimos una asamblea el día…”, argumenta Díaz. La gendarme no lo escucha: “Le voy a cortar un ratito. ¿Le puedo tomar los datos a la señora?, porque yo tengo que informar todo”.
Antes de esa reunión, cerca de las 3 de la mañana del mismo 28 de diciembre, Rolando, el menor de los hijos varones de Amanda y Félix Díaz, fue atacado camino a su casa cuando regresaba de visitar a unos amigos.
Sus agresores intentaron doblarle el cuello. Rolando logró zafar y corrió a su casa. Unos días después, el 2 de enero, el ataque volvió. Rolando quedó al lado de la ruta, golpeado. El 3 de enero murió. En el hospital dijeron que de “enfermedad”. Lo mismo dice el acta de defunción (ver fotos). Es cosa lamentablemente “normal” en la provincia: Félix, su familia y miembros de la comunidad son permanentemente agredidos: daños físicos, materiales y también la muerte.
La Gendarmería solo pide identificación a los amigos de la comunidad. Cuando los agreden, roban o matan, nunca ven nada. Ellos dicen que su función es cuidar a los qom. Los miembros de la comunidad creen todo lo contrario. El documento fílmico de Susana Salina lo muestra.

sábado, 10 de enero de 2015

Derechos de los indígenas de las Américas

 
 
La instalación formal, el próximo 21 de octubre, del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), sección México, está precedida de diversas experiencias emanadas del histórico y emblemático tribunal promovido por Bertrand Russell, conocido con el nombre de Tribunal Internacional sobre Crímenes de Guerra o Tribunal Russell (1966). Su presidente ejecutivo fue el filósofo Jean Paul Sartre. Entre sus miembros destacados pueden mencionarse: Simone de Beauvoir, Lelio Basso, el ex presidente Lázaro Cárdenas, entre otras y otros. Se justificó la creación de este organismo evocando: Si ciertos actos de violación de tratados son crímenes, se trata de crímenes, sin importar que los cometan Estados Unidos o Alemania. No estamos preparados para estipular una norma de conducta criminal contra otros que no estemos dispuestos a invocar contra nosotros. (Robert H. Jackson, fiscal jefe durante los juicios de Nuremberg). 
 
Esta lógica es la base para el actuar de todas y todos, más allá de fronteras nacionales y siempre en nombre del sentido profundo de los derechos humanos, que son por esencia universales. Ligados al fundacional de Russell, se realizaron otros tribunales y se crearon instancias diversas; una de ellas es precisamente el TPP (1979), que sustenta la Fundación Lelio Basso en Roma. Importa destacar el Tribunal Russell II sobre la situación de los países de Latinoamérica, que se llevó a cabo en tres sesiones; Roma (1974), Bruselas (1975) y Roma (1976), que se centró sobre todo en Brasil y Chile. En sus conclusiones relativas a la violación de los derechos del hombre y de los derechos de los pueblos se refirió: Que las comunidades indígenas de América Latina, primeras víctimas de la agresión colonial, continúan sometidas a un régimen discriminatorio en el interior de pueblos globalmente reprimidos, bajo la presión y en el interés de las empresas privadas, multinacionales y locales (parágrafo 7).
 
De ese contexto proviene el denominado cuarto Tribunal Russell sobre los Derechos de los Indígenas de las Américas, realizado en Rotterdam, Holanda, entre el 23 y el 30 de noviembre de 1980; del mismo dio detallada cuenta Guillermo Bonfil (†), quien fue parte del jurado (revista Nexos, número 40, abril de 1981), señalando que el tribunal, aunque respondía a una iniciativa india, no era un tribunal indio. Esto provocó reacciones diversas; anotó el rechazo del Consejo Mundial de Pueblos Indígenas aun cuando organizaciones afiliadas al mismo participaron. El tribunal fue promovido y organizado por la Fundación Grupo de Trabajo Proyecto Indígena, con sede en Ámsterdam. (Estas diferencias deben ser cuidadosamente consideradas en el TPP México, que si bien no pretende ser tribunal indio, sí tiene entre sus principales afectados a estos pueblos.)

Bonfil presentó los 13 casos de varios países que abordó el tribunal, destacando la presidencia del mismo, adjudicada a Mario Juruna, cuya silla permaneció simbólicamente vacía, pues en Brasil, bajo la dictadura militar, los indios estaban protegidos por el Estado, y le fue negado el pasaporte con argumentos dignos de retrotraerse siglos atrás, cuando se planteaba que los indios no tenían alma.
Respecto a México, pese a que se presentaron cuatro casos, fueron rechazados por no estar suficientemente documentados y el jurado intentó subsanar esta ausencia, pero los acusadores y testigos no asistieron, al conocer que no los habían aceptado. Como último recurso, anotó Bonfil, se dio una visión informativa sobre nuestro país. Es interesante observar estos datos, de treinta y un años atrás, a la luz de lo que hoy vivimos, donde los pueblos indígenas, particularmente a partir de 1994, cobraron presencia y fortalecieron sus procesos de resistencia y/o autonomía. En aquellos años ya existían sin duda organizaciones indígenas, pero no tenían el contexto, los recursos o incluso la convicción sobre la importancia de acudir a espacios de denuncia, como la del tribunal.

Lo que resulta muy evidente es que la problemática de la penetración de los intereses trasnacionales ya estaba en curso como se constató en el informe final, al referir la situación del continente. “En todos los países se está instrumentando una nueva embestida en gran escala para expropiar estos recursos en nombre del interés nacional, ajeno y opuesto al interés de los grupos indígenas (sic), tal como éste se expresa en las formas tradicionales de trabajo y aprovechamiento del medio… La población indígena no cuenta sino como obstáculo: ningún espacio para su participación, ninguna respuesta a sus propuestas… Y frente a la oposición de los pueblos sólo se levanta el engaño, la corrupción, las trampas legales o la represión hasta el genocidio… El indio sigue siendo el enemigo” (Bonfil, 13-26).
Cualquier parecido con la agenda 2011 que abrirá el TPP en México es mera coincidencia. Son tiempos de colocar la ética de los pueblos frente a su ausencia en los estados.